Nuestra Fuerza Aérea chilena, en especial sus Tripulaciones de Transporte, fueron las primeras en estar preparadas para ir en ayuda de los damnificados. Los Grupos de Transporte Nº 5 de Puerto Montt y 10 de Santiago, salen tan pronto clarea el día a la zona del cataclismo, mientras el Grupo Nº 6 de Punta Arenas, se desplazaba hacia Puerto Montt, para sumarse al Puente Aéreo. La acción fue tan inmediata como las consideraciones de seguridad aeroespacial lo permitía, aunque más ágil que ninguna otra. Las razones son simples, estan siempre dispuestos y preparados para ayudar a sus connacionales. Es su forma de vida profesional.
La experiencia reciente de Haití les permitió apreciar de inmediato que no había tiempo para dudas ni confirmaciones; era lo que se debía hacer.
El rugido de los cuatro motores rompió el letargo del temor de los santiaguinos la mañana del Sábado 27, el primer Hércules partía hacia Concepción, la más afectada por el cataclismo.
Luego se sumarían los otros dos, partiendo uno hacia el norte, para iniciar el traslado del Hospital de Campaña del Ejército; apoyado por los CASA 212 del Grupo Nº 2. El tercero también al sur; se estaba estableciendo el Puente Aéreo.
En estos momentos, mantienen al menos cuatro vuelos diarios, entre Carriel Sur (Talcahuano) y Arturo Merino Benítez (Santiago), trasladando más que víveres, medicinas o personal que va a trabajar en distintas áreas en la recuperación de las ciudades y pueblos de la zona; llevan esperanza...